Postrarse ante Buda….

Postrarse ante Buda….

En el budismo tibetano, que he podido vivir muy intensamente en Nepal, Ladakh, Sikkim o el mismo Tibet, hay ritos que me fascinan.
Las “postraciones” son un importante acto de respeto a Buda, el “dharma” y la “sangha”. Son un antídoto contra el orgullo y una forma de acumular merito.
Los diferentes movimientos de la postración están llenos de significados espirituales y sagrados.
Empezamos por juntar las manos sobre la coronilla y con ello se purifican nuestras acciones negativas (matar, robar, etc), luego se juntan a la altura de la garganta y se purifican nuestras acciones verbales – insultar, hablar sin sentido, etc..- para juntarlas a continuación, a la altura del corazón y purificar nuestras acciones mentales negativas: malicia, codicia, creencias erróneas..
La cuarta posición es apoyar las manos abiertas en el suelo; la derecha para vencer las fuerzas negativas que tratan de impedir nuestra “iluminación” y la izquierda para incorporar la generosidad, el hablar suave, armonizar nuestro decir con nuestro hacer…
La quinta posición es apoyar las rodillas en el suelo. Con la derecha tratamos de liberar a todos los seres del sufrimiento y con la izquierda lograr el poder de establecer a todos los seres en uno de los 37 factores de la iluminación.
Luego se toca el suelo con la frente para obtener las cualidades presentes en el pelo de un Buda: la Sabiduría.
Finalmente, al levantarnos, liberamos a todos los seres del sufrimiento. Bajo tierra existen muchos seres vivos en reinos inferiores y cuanto mayor sea la superficie que abarquemos en nuestra postración, mayor será el numero de liberados..
Las postraciones mas asombrosas las vi en la gélida meseta tibetana, en medio de la nada, a 4.000 mts de altura.
Decenas de peregrinos, camino del monte sagrado Kailas, hacen cientos de kilómetros haciendo una postración tras otra.
Usan un delantal de piel para no destrozar sus ropas y unos tacos de madera en las manos. Su viaje puede durar años….
La foto esta hecha frente al Palacio del Dalai Lama, el Potala en Lhasa, la capital tibetana. El estado de sus calcetines lo dice todo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s